GENERACIÓN 37
Bueno, no sé por donde empezar, supongo que esto es algo que desde pequeña siempre esperé hacer pero cuando llegó el momento, no me sentí bien haciéndolo (ahora).
Desde el primer año que estuve en la institución, veía a las de grado 11 como lo mejor, se veían imponentes, invencibles, super fuertes y creía que era el grado más fácil y que más se disfrutaba; no esperaba el momento de que me tocara estar allí a mi. Ahora que soy yo la que está en este lugar, me doy cuenta de que no es para nada fácil, es uno de los grados más pesados en cuanto a tareas y otras responsabilidades. Pero eso no le quita lo divertido y la felicidad que nos da al ver que somos la más grandes, las "mayores" las que dan el "ejemplo" a pesar de seguir siendo niñas, es el año en que más niña me sentí, en año en el que parece que regresamos a preescolar, volvimos a querer jugar con muñecas, cantar en las clases y bailar, fue en año en el que me di cuenta que nada es para siempre, que los amigos comienzan contigo pero no se quedan hasta el final, me di cuenta de que no debo dejarme llevar por el estrés y que todo con calma resulta más fácil.
La verdad siempre voy a agradecer a mis compañeras, porque aunque no lo parezca, siempre lograron sacarme una sonrisa cuando probablemente estuve pasando por los momentos más difíciles de mi vida, siempre les voy a desear lo mejor aunque sé que con la mayoría no tendré contacto de nuevo, siempre voy a querer que logren lo mejor y que su futuro sea como siempre lo soñaron; deseo que todos sus sueños se hagan realidad y agradezco a la vida por ponerlas en mi camino y permitir que me llenaran de felicidad por 12 años.
Nunca voy a olvidar los pequeños momentos alegres que pasé en la institución juntos a mis compañeras. Van a ser más inmensas que el mar.
Vendrán nuevos retos y nuevas etapas, pero estoy segura que que podremos con todo y nuestros aprendizajes se extenderán, y aunque vendrán nuevas personas, nunca las voy a olvidar.

